· Contribuir al desarrollo de las dimensiones éticas de la persona -capacidades cognitivas, emotivas y volitivas o conductuales- que le permitan resolver, en la medida de lo posible, y a través de la razón y el diálogo, los conflictos de valores que se le presentan en la vida cotidiana para construir una ciudadanía autónoma, responsable y crítica que contribuya a trasformar y mejorar contextos en base a criterios de justicia y equidad.
Hormi y Arácnida en la Escuela ¡vaya aventura!
Cuento interactivo para dispositivos móviles dirigido especialmente a niñas y niños, familias y profesorado. A…